Introducción:
En un contexto empresarial marcado por la volatilidad, la incertidumbre y la aceleración tecnológica, los CEO enfrentan hoy un desafío crítico: repensar la forma en que sus organizaciones conciben y gestionan los riesgos. Los riesgos ya no son eventos aislados. Son dinámicos, interdependientes y con capacidad de amplificarse rápidamente. Un incidente tecnológico puede transformarse en un problema regulatorio, una falla operativa puede convertirse en un impacto reputacional y un evento externo puede afectar simultáneamente proveedores, clientes y operaciones críticas.